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jueves, noviembre 27, 2008

La soledad

"...un tiempo enorme, porque no se medía por meses y ni siquiera por años, sino, como es propio de esa clase de seres, por catástrofes espirituales y por días de absoluta soledad e inenarrable tristea; días que se alargan y se deforman como tenebrosos fantasmas sobre las paredes del tiempo" Milan Kundera. La inmortalidad

Como resultado de la situación de finales del año pasado y los cambios en la vida familiar ahora fue que los niños empezaron a dar señales de que les afectó y han tenido que empezar a ir al psicólogo. Pues resulta que la psicóloga pidió verme a mí, para saber en qué estado estaba la cabeza (¡qué palabra más grande, la cabeza!) y procedió a hacerme una serie de consultas y pruebas para llegar a un diagnóstico.

En esos días, o sea la semana pasada, yo le comenté que me sentía al borde de un nervous breakdown o como le dice ella a punto de desconectarme, precisamente eso decía el resultado de la primera prueba. Lo que me comprometí fue a tratar de averiguar en los próximos días qué había provocado este estado de ánimo, analizarme y tratar de encontra el factor detonante.

Ella me dijo que en este proceso yo necesitaba estar acompañada y que cuando fuera a buscar los resultados debía ir con esta persona que yo eligiera. Comenzamos a tratar de determinar quién podría ser la víctima, teóricamente la persona más cercana a mí emocionalmente ¿tu mamá? imposible, mi mamá está muy anciana y yo nunca me comunico con ella a un nivel emocional ni hablo temas personales con ella.... a estas alturas ella todavía no sabe por qué yo me separé de mi esposo (y para el caso, ni de mi primer esposo tampoco) ni mucho menos que hubo una denuncia por violencia psicológica, ni que yo recibí terapia de todo tipo por 6 meses ¿tu papá? muerto y era hijo único ¿hermanos? no tengo ¿familia? mis primos me llevan 20 años, nadie cercano a mí, nadie que yo vea más de 1 vez al año y si acaso ¿amigas? pocas amigas cercanas, mi comadre ha estado muy aislada porque vivía en La Romana y ahora que volvió ¡precisamente se casó cuando yo me quedé soltera!, Lucy solo lleva conociéndome como 10 meses ¿amigos? claro!!! mi compadre, el padrino de mis hijos, mi mejor amigo y hermano postizo. Quedó resuelto el asunto: solo era asunto de obligarlo a que me acompañara a la próxima cita.

Varios días más tarde fuimos, nos dio los resultados, además me refirió a siquiatría porque según ella yo estaba empezando un proceso depresivo. Yo pienso que no, que no era empezándolo sino terminándolo porque esta semana he estado mucho mejor.

Pero pasó algo. Una semana más tarde de lo prometido pude determinar a qué se debe que yo me estuviera sintiendo tan desasociada, como con la cabeza por un lado, el corazón por otro y el cuerpo por otro más. Era como una sensación de desequilibrio, como si uno tuviera un jumo y si a eso le sumamos algunas lagunas mentales en que se me olvidan cosas que pasaron, o que dije o que hice.... bueeeeeeeeeeeno.

Pero por fin pude llegar a una conclusión y lo que precipitó los resultados fue precisamente la consulta aquella en que la psicóloga y yo estábamos tratando de deteminar quién me iba a acompañar, porque la respuesta más obvia y la que más resaltó fue nadie. Lo que me está pasando es que me hace falta mi familia. Como yo no tengo una familia propia, mi familia era adoptiva, la de mi esposo Adrian. Por lo menos una vez al mes íbamos para casa de sus padres y yo me sentía como si estuviera en mi casa. Al principio de la separación esto no se sintió porque total, me pasé la navidad y el año nuevo con ellos, después me llevé al hermanito y para casa de mi mamá y me acompañó, además durmió en mi casa varios de esos días y siempre seguíamos saliendo. Los padres me llamaron varias veces a principio de año y vinieron a visitarme una vez. Ellos estuvieron del lado mío en todo pero lo que pasó se sale ya de nuestras manos: esa casa ya no existe. Los tres hijos se mudaron solos (uno en Villa Mella y se casa en febrero, uno en el Km. 28 de la Duarte y el otro en Bonao y ya tiene mujer) y los padres se fueron para la hermana república de Azua! Cuando perdí mi matrimonio, perdí también la única familia que tenía.

Pero a principios de este año yo tuve aquella malaconsejada y fantástica relación con mi HP, Eduardo el cual también tiene una familia fabulosa, yo podía llegar y si no estaba como quiera la pasaba súper, me ponía a conversar y filosofar con el papá que es cariñosísimo e inteligentísimo, bebía y salía con el hermano, bebía con la abuela, bebía con la culebra (Hugo). Y cuando el mojón de Eduardo desapareció de mi vida, la familia siguió ahí.

Pero ahora, que decidí mantenerme alejada de todos no porque no los quiera sino porque me hace daño estar cerca de Eduardo, me ha estado haciendo falta eso. Parece ser que esta gente eran un elemento equilibrador en mi vida que me ayudaba a mantenerme centrada.

Mi compadre tiene una familia bellísima, pero ellos no me soportan demasiado, allá yo no me siento acogida o bienvenida y además, nunca voy. Mi comadre es de San Cristóbal y yo no creo que yo reconocería a sus padres si los volviera a ver. Lucy, igual, con una familia que yo no conozco y ¡que ya está completa!... El resto de mis amigos, la misma historia.

Esta ha sido una constante en mi vida, recuerdo que cuando niña mi mamá vivía inventándose salidas y diciéndome que invitara amiguitas a hacer tareas, a jugar o a ir al Club Naco. Siempre la idea venía de ella por el sencillo motivo de que yo era hija única, pero los demás no. Tienen hermanos, tienen tíos, tienen primos.... están completos. Probablemente este es el motivo por el que me casé tan joven ¡porque no quería estar sola! Ahora es que estoy deduciendo que la soledad a la que yo le huía no era sentimental porque hombres nunca me han faltado.

Mi propia familia somos solamente mis hijos y yo, cuando alguno de mis amigos viene se crea una dinámica bien interesante y disfrutamos muchísimo. El problema es que nadie tiene acceso a mi casa y a mi vida. Solo algunas excepciones de amigos que conozcan a mis hijos uno por uno y les tengan cariño, a quienes de verdad le importe cómo ellos están y se relacionen con ellos individualmente. En otras palabras, solo mi compadre Nilson y él tiene su vida bastante complicada, hace lo que puede.

Tendré que plantearme como resolución de año nuevo ver cómo voy a lidiar con esta situación para resolverla definitivamente, sino voy a seguir cayendo en el gancho de involucrarme con hombres que no me convienen por los motivos equivocados.

martes, noviembre 25, 2008

No te apures, yo lo conozco

"Cruzando la Avenida San Juan, de regreso, presencié un atraco: veo que en la fila de carros detenidos por el semáforo un hombre grasoso, un cerdo, está atracando con un revólver un jeep que maneja un muchacho: uno de esos muchachitos linditos, riquitos, hijos de papá que me fascinan. El muchacho sacó las llaves, saltó del jeep, echó a correr y de lejos le gritó al hombre: '¡te quedé conociendo, hijueputa!" El hombre, enfurecido, sin poderse llevar el jeep porque no tenía las llaves, con el atraco frustrado, burlado, hijueputiado, se dio a perseguir al muchacho disparándole. Uno de los tiros lo alcanzó. Cuando cayó el muchacho el hombre se le fue encima y lo remató a balazos. Por entre el carrerío detenido y el caos de bocinas y de gritos que siguió se perdió el asesino. El "presunto" asesino, como diría la prensa hablada y escrita, muy respetuosa ella de los derechos humanos. Con eso de que aquí, en este país de leyes y constituciones, democrático, no es culpable nadie hasta que no lo condenen, y no lo condenan si no lo juzgan, y no lo juzgan si no lo agarran, y si lo agarran lo sueltan... La ley en Colombia es la impunidad..." César Vallejo. La virgen de los sicarios

Anoche estaba en el bar afterhours al que me gusta ir y había uno de estos borrachos impertinentes, de los que se ponen insoportables y todavía se atreven a seguir bebiendo. Cuando terminó de molestar a mi amigo Gleider procedió a meterse detrás de la barra y tratar incesantemente de manosear a la dueña del bar, Orisell. Le agarró las tetas, le agarró el culo, trató de chulearla, se quitó la camisa, se puso a bailar con ella en la mano (haciendo de lazo de esos de los vaqueros) y amenazó como 12 veces con irse pero ¡qué va! nada de cumplir.

Como veo este individuo tratando así a Orisell le pregunto qué opina y hace muecas de asco, entonces le pregunto por qué ella aguanta impertinencias y me responde con esta perla: "ese es mi hermano, a ese lo conozco yo hace muchísimos años, él es la persona más fina y decente del mundo, yo he comido y dormido en su casa, a ese lo llamo yo de madrugada si necesito algo y se levanta y sale a donde yo esté a ayudarme"..... o sea.

Básicamente, el tipo es finísimo, porque aparentemente si tú conoces a una persona hace años, además es un gran amigo y honestamente contigo ha sido confiable... eso lo vuelve automáticamente decente.

A todo el que me ha tratado mal, el que me ha robado, los patanes con que he salido a la calle los conoce alguien. Y de hecho, a todos los violadores, asesinos y narcotraficantes también, como la teoría de los 6 grados de separación.

Y esta parece ser también la actitud común con respecto a la conducta sexual ¡cuántas veces no he oído yo que una persona usa condón "hasta que l@ conozca bien"! pero resulta que yo tengo una anécdota al respecto: Uno de los tres mejores amigos que he tenido en mi vida hasta ahora era seropositivo. Cuando yo lo conocí nos hicimos grandes amigos, a través de los años había períodos en que estábamos más lejos y otros más cerca, pero nunca totalmente desconectados. En los mejores momentos hablábamos por teléfono todas las noches por 3 a 5 horas. Este tipo literalmente se sacaba la comida de la boca para dársela a otro. Me acuerdo que una vez le prestó el carro a mi marido para que me llevara al trabajo cuando yo estaba embarazada, a pesar de que él lo necesitaba para ir a su trabajo. Recuerdo también que cuando ya estaba en las últimas y necesitaba tomar jugos porque no digería nada le prestó la licuadora a Adrian para que la empeñara, porque él lo llamó y le dijo que no tenía un chele encima. O sea que estoy hablando de una persona extremadamente noble.

Pero luego de 9 años en el año 2001 adivina lo que sucedió.... Carlitos se murió. Parece increíble pero cierto, lo que nadie se podría imaginar, oye eso, ¡SER AMIGO MÍO NO LO SANÓ! qué sorpresa darme cuenta que yo no soy Dios. Yo doy constancia de que lo conocía y muy bien, de que era uno de mis mejores amigos, pero parece que conocer a alguien no convierte automáticamente a las personas en decentes y no significa que no puedan tener enfermedades venéreas ¡quién lo iba a pensar!

O sea, "ese es mi hermano, a ese lo conozco yo hace muchísimos años, yo he comido y dormido en su casa, a ese lo llamo yo de madrugada si necesito algo y se levanta y sale a donde yo esté a ayudarme"..... ¿y qué tú me quieres decir con eso? ¿tú eres Dios acaso? yo, por lo visto no lo soy, y voy deduciendo que tú tampoco.

Por supuesto, será un amigo espectacular y seguro hasta una gran persona, pero amigos finos, esos los tengo yo. Y no se demuestran porque yo los conozca o porque los trate hace más de 15 años, o porque mi sagrada palabra va a provocar una transformación mágica de sapo en príncipe, se demuestran en que no van a los bares a agarrar tetas y culos y decirle sandeces a los parroquianos.

A la comadre mía la he tenido que rescatar yo par de veces borracha como una perra, tanto así que una vez la pasé a buscar a la fiesta de su oficina y cuando llegué y pregunté por ella los camareros me dijeron ¿dónde se la pongo? pero ella es una mujer decente, que no se encuera en la calle.

Una persona es decente porque se comporta con decencia, no porque te conozca a tí.
Una persona es fina porque tenga finura no porque sea tu amigo.
Una persona está sana porque los exámenes dieron negativo, no porque sea de tu confianza.
Una persona es buena porque su conducta es buena, no porque se murió.

domingo, noviembre 23, 2008

Ajustando las velas

“El pesimista se queja del viento, el optimista espera que cambie y el realista ajusta las velas” William George Ward

Aprendí algo nuevo anoche. Siempre digo que a mí las vainas solo me pasan una vez (en caso extremo dos), en este caso yo no estaba consciente de lo que me estaba pasando, por eso lo dejé pasar varias veces. Anoche fue que me di cuenta e inmediatamente decidí resolverlo para que no me vuelva a pasar.

Solo voy a mencionar a Eduardo porque es relevante para la historia. Yo había quedado conmigo misma que cuando él me volviera a llamar iba a terminar con él. La oportunidad fue el martes en la tarde que llamó y dijo 'vamos para la playa', yo fui todavía indecisa sobre si arruinar la salida hablando o no. Pero desde que llegó a buscarme con su hermano la duda se disipó sola porque ellos llevaban ya 4 horas bebiendo y naturalmente, no me iba a entender ni a escuchar. En el proceso de los tapones de la hora pico, buscar a Vivian la novia de Alejandro, encontrarnos con dos personas de camino y pararnos a conversar y la obligatoria entrada al supermercado para buscar más romo y vainas para comer, nos dieron las 8 de la noche cuando llegamos a Boca Chica. Lo primero que hace Eduardo es anunciar que tiene sueño y proceder a dormirse, me quedé el resto del tiempo con los otros dos bañándonos y chismoseando hasta que Eduardo se despertó y volvimos para la capital ¡gran salida!

La noche siguiente andaba yo de bonche, la noche que vino el español y por el ruido no oí la llamada de Alejandro a las 11:16 de la noche.... me dí cuenta como a las 12 y media y aunque traté de comunicarme ya no entraban los teléfonos de ellos dos, o sea que seguí tranquila la rumba hasta las 5 de la mañana. Terminé por pensar ¡qué bueno que no nos pudimos comunicar, quién sabe si me hubieran arruinado la noche! En la mañana volví a llamar a Alejandro y me dijo que estaban en el parque mío y como no encontraron coro se fueron a acostar, yo le contesté que bueno, la próxima vez me avisaran cuando estén empezando a beber, no cuando ya estén terminando (él lo negó pero no me importó, ésas no son horas).

Estos dos eventos aislados no serían tan importantes si no fuera porque me recuerdan el viernes de la penúltima semana, la noche que los dejé plantados porque se fueron con Hugo.

Pero hasta aquí, yo todavía no conectaba los puntos.

Pues anoche esto fue lo que pasó. Hay un muchacho, Emilio, que conozco de un grupo, nos hemos juntado por casualidad en bares, hemos hablado par de veces por teléfono y ayer me despertó invitándome a juntarnos a bebernos un vodka de manzana en un apartamento de un cliente que él usa en Malecon Center. Esa primera llamada fue cerca de las 3 de la tarde desde un car wash para pasarme a buscar desde que terminara allá. Por lo visto el lavado le tomó forever y no le quedó más remedio que ponerse a jartarse de cerveza, en lo que acababan. Cuando por fin terminó ya se estaba poniendo el sol.

El punto es que cuando llegamos al apartamento no encontramos hielo. Él dijo muy campante, no importa, nos la bebemos así ¡oh, sí, cómo no! Le pregunté si había un colmado que llegara allá y no sabía, le pregunté si había teléfono y no había, le pedí su celular y lo había dejado en el carro, 26 pisos más abajo. Cogí mi celular, averigüé el número del colmado, hice el pedido y.... nos jartamos de esperar. Naturalmente, que el tipo del colmado se perdió aunque lo llamé 4 veces y gasté casi todos mis minutos en él, mientras tanto Emilio, con un jumo cómodo estaba tratando de conversar y cogiéndolo suave; yo, mientras tanto, con el trago (riquísimo por cierto) servido, pero sin podérmelo beber ¡yo soy una reina, no me lo voy a tomar caliente!

Al tipo del colmado de mojón para allá le dije todo lo que me vino a la cabeza y a Emilio que me iba, porque yo no me puedo quedar sin comunicación y sin alcohol en un sitio que no conozco, y que honestamente, él es el hombre y tenía que resolver (en mi casa hay hielo, teléfono y delivery, no tengo por qué aguantar vainas). Ahí fue que él por fin se puso los pantalones y salió encojonado por el boche que le eché. Al rato volvió con el hielo y echando chispas porque tuvo que ir a buscarlo.

Pero mientras él salió me quedé con una rabia inmensa y pensando lo mismo de siempre: ¿qué tengo que hacer yo para que esto no me vuelva a pasar nunca en mi vida? y tomé dos decisiones. La primera no es a prueba de fallos y quizás no funcione en todos los casos, pero es una buena medida preventiva: cuando vaya a ir a una casa por primera vez, trataré de cerciorarme de camino si hay teléfono y si hay delivery, si no, trataré de que nos paremos de camino a comprar lo que se necesite.

Pero la segunda es a prueba de balas, una nueva resolución: No vuelvo a salir o a juntarme con personas que empezaron a beber antes de mí, primero porque no tuvieron el respeto de avisarme con tiempo y segundo porque me voy a topar con gente que ya están borrachos, hablando incoherencias o con sueño y que su prioridad no va a ser que haya bebida para mí (Podría agregar una tercera: no volver a salir con hombres que no sean perfectos caballeros).... y la terminadera con Eduardo queda pendiente para cuando lo agarre sobrio.

lunes, noviembre 17, 2008

Cuestionario

"Más de cien palabras, más de cien motivos [....] más de cien mentiras que valen la pena." Joaquín Sabina. Más de cien mentiras.

1. Nombre: Kiara (¿?)

2. Descripción Física: india, pelo negro, lacio, 5'5”, 120 lbs.
3. Tu peinado favorito: suelto

4. Tu look favorito: vestiditos

5. Un famoso: Jonathan Rhys-Meyers (The Tudors, Shark, Ugly Betty)

6. Un nombre de Mujer: Sofía

7. Una mascota: lagarto

8. Tu mascota: chihuahua

9. Una marca: Mango

10. Una comida: cualquier cosa que incluya tomates o salsa de tomate con queso: ensalada capri, pizza, pastas, mozzarella sticks…

11. Una bebida: cualquier cosa con alcohol

12. Una frase: “El que no sabe a dónde va…. ya llegó!”

13. Un idioma: italiano

14. Una ciudad que quieras conocer: Barcelona

15. Una pelí­cula: Kill Bill

16. Un color de uñas: Rojo oscuro

17. Un color de ropa: Blanco o negro

18. Un chocolate: Hershey’s almonds

19. ¿Cuando fue la última vez que lloraste? orita

20. Un nombre de hombre: Ian

21. ¿Tienes un diario de vida? este blog

22. ¿Cuál es tu cereal preferido? Corn Pops

23. ¿Te desabrochas los zapatos antes de sacártelos? sólo si es absolutamente imprescindible

24. ¿Crees que eres fuerte? definitivamente

25. ¿Tu helado favorito? frozen yogurt de blackberry, blueberry y ciruela

26. ¿Cuánto calzas? 8.5

27. Un color: rosado intenso

28. ¿Qué es lo que menos te gusta de ti? que me sobran 10 libras

29. ¿Qué color de pantalones y zapatos tienes puestos? Shorts grises de florecitas y chancletas rojo oscuro

30. ¿Lo último que comiste hoy? un sándwich de pan integral de 6 cereales con chorizo, mayonesa y pepinillo

31. ¿Qué estás escuchando en este momento? La TV

32. ¿Con quién fue la última persona que hablaste por teléfono? Con mi hijo mayor

33. ¿Trago favorito? capuccinos sazonados (con bailey’s, amaretto, whisky o kahlúa)

34. ¿Deporte favorito para ver por tv? El más deporte que veo es Amazing Race o Survivor

35. ¿Última pelí­cula que viste en el cine y con quien? Mamma mía, sola

36. ¿Dí­a Favorito del año? el día que se siente por primera vez el olor a pólvora en la brisa, para mí esa es la señal de que empezó navidad, no cima sabor navideño.

37. ¿Invierno o verano? Sol, calor, palmeras y cerveza fría.… siempre

38. ¿Qué libro estás leyendo? ahora mismo estoy simultáneamente releyendo La lentitud de Milán Kundera y Caracol Beach de Eliseo Alberto y leyendo por primera vez La cámara oculta por Silvia Schujer (se lo recetaron a mi hijo mayor en el colegio) y Delirio de Laura Restrepo que compré anteayer. ¿Qué puedo decir? Leer es lo mío.

39. ¿Qué hay en la pared de tu habitación? un calendario

40. ¿Qué viste anoche en la tele? The Devil wears Prada

sábado, noviembre 15, 2008

No creo en el forever

"Whoever said everything has to be forever, that's setting your hopes too high. It's too much pressure. And I think if you put that pressure on yourself -- because I did! Fairy tale! It has to be the right one! -- that's unattainable." Jennifer Aniston

Hace un par de días me encontré en Segafredo un amigo de la universidad. Cuando estábamos poniéndonos al día con nuestras vidas le digo:
- "aquí, felizmente divorciada"
- "¿y cuánto duraste?"
- "10 años"
- "coño, ¿y quieres más?"

Por supuesto, qué más se puede pedir que un matrimonio exitoso de 10 años. Decía él que los matrimonios deberían venir como los certificados financieros, con un contrato renovable a 2, 6, 9 o 12. Yo opino que todas las relaciones tienen una fecha de fabricación y una fecha de expiración, lamentablemente cuando nos metemos en el lío generalmente no sabemos cuál va a ser esa fecha (quizás por no saber la calidad del material), pero de que la tienen, la tienen.

El matrimonio se lo inventó la sociedad para proteger a la mujer y las crías, atribuyéndoles la paternidad de manera segunda y asegurando así que el macho se iba a ocupar de proveer, mientras la madre criaba. Pero antropológicamente los procesos químicos, hormonales y biológicos que acompañan el amor desaparecen en un máximo de 4 años, a menos que llegue un hijo, en cuyo caso se renuevan por aproximadamente 4 años más.... así hasta el último hijo. De aquí en adelante queda a la responsabilidad de cada cual decidir qué hacer con su vida.

Claro, que cuando el promedio de vida era 40 años, en los tiempos de los cuentos de hadas, caballeros y damiselas, cuando terminábamos todo el ciclo, ya estábamos muertos. O sea, que dejarle la responsabilidad de la separación a la muerte era lo más lógico del mundo.

Pero resulta que ahora somos seres humanos más completos, más realizados y más felices. Además tenemos más recursos y vivimos más años. Y el forever porque sí, porque lo decía en los cuentos que yo leía cuando chiquita, se convierte en una esclavitud paulatina.

Eduardo decía que nunca se ha sabido de una persona vieja y sola que sea feliz. Pero no estoy hablando de quedarse solo necesariamente. Sino que el que elegiste para acompañarte a los 20 años no necesariamente va a ser la compañía ideal a los 60. Mis necesidades a los 20 no son las mismas de los 40 o de los 60, y si mi pareja no lleva un proceso paralelo al mío tarde o temprano dejaremos de ser compatibles. Hay que identificar los síntomas y sacar. Me parece excelente que la gente tenga 4 o 5 matrimonios exitosos y felices a lo largo de su vida. Me parece fantástico el concepto del divorcio, soy la fan #1.

Apoyo el divorcio en todos los casos y en todas las circunstancias. Y esto se debe a que cuando una persona expresa el deseo de divorciarse ya es generalmente demasiado tarde. En la mayoría de los casos convertimos a la pareja en nuestro rival, la casa en un campo de batalla, y los hijos en víctimas inocentes. Y entonces, con la desesperación, expresamos el deseo de una separación física porque no soportamos la guerra de titanes.

Cuántas personas, a última hora se dan cuenta que estuvieron en una relación muerta e insatisfactoria que vivió horas extra únicamente porque fue sostenida unilateralmente, sin cooperación de la otra parte, solo por ellos! Cuando esto te pasa a tí te sientes estafado, pisoteado, victimizado, burlado y engañado.

Es equivalente a decir: yo dejé mi vida, mis fuerzas, mis energías, mi líbido y mi belleza en una relación mientras este hijo de su maldita madre hacía lo que le daba su maldita gana. La solución para los cínicos y los vagos, siempre es el divorcio antes de que comiencen a salir los trapos sucios y vilezas de ambas partes.

Yo, por mi parte, estoy dispuesta a dejar hasta el último aliento luchando por salvar una relación que sí valga la pena. En los matrimonios por los que vale la pena luchar hay dos protagonistas que tienen una profunda identificación entre ellos y además, han asumido que son un equipo y las cosas que se les presentan son el enemigo común, por lo tanto, luchan juntos contra el problema, no el uno contra el otro.

Tengo amigos adultos, bien centrados, profesionales y con criterio que se lamentan de que sus padres se hayan quedado casados, en vez de divorciarse a tiempo, y quedarse juntos para crear para ellos y sus hijos una vida de desesperación y hastío y además, darles un pésimo ejemplo.

Lo duro es cuando los muchachos se van de la casa y dos personas que están entrando en la tercera edad descubren que hace años que no tienen nada en común. Pero han perdido el acondicionamiento de salir, conocer gente, conversar, levantarse a alguien, mantenerse en forma, bonitos, peinados, bien cambiaditos. Descubrir que siempre fueron mitades de algo, nunca aprendieron a ser individuos. Tener que empezar de nuevo cuando no te quedan las energías, las ganas o el físico para hacerlo.
Para siempre es demasiado tiempo.

jueves, noviembre 13, 2008

Eduardo. Capítulo 12

"Este pez ya no muere por tu boca
este loco se va con otra loca
estos ojos no lloran más por ti."

Nos sobran los motivos. Joaquín Sabina


No soy muy amiga de estar realmente contando todos estos procesos, pero lo hago para algún día tener una bitácora y no dejárselo a mi memoria para cualquier decisión que yo necesite tomar. Voy a necesitar terminar con alguien con quien no tengo nada.

Luego del viernes, efectivamente vino Eduardo con todos los powers, tanto sábado como domingo me pasó a buscar desde que se despertó hasta la hora de acostarnos, fue un gran fin de semana (y además, estaba de buen humor). Por fin reconectamos en el departamento sexual, eso fue con fuegos artificiales y de todo.

Algunas de las perlitas con que me salió el domingo fueron las siguientes:
"yo estoy enamorado de tí, pero te tengo miedo"

"- ¿tú sabes que tú vas a ser mujer mía un día?
- ¿a qué tu llamas mujer tuya?
- que vas a vivir conmigo y todo en la misma casa"

"ya yo soy tuyo"....

El lunes llegó con el apellido revoltiao porque no lo dejaron ver a su hijo y procedió a retomar la posición anterior, llamar a la chica amiga de él y hacer cita para salir a comer juntos al día siguiente. Me fui de la casa, me bebí una cerveza, cuando volví todavía tenía pique y le dije que yo por lo menos tengo la decencia de no informarle de todos mis amantes.

Me dijo que lo hizo para darme pique (sí, mojón, pero la cita ya está hecha), que la va a dejar plantada como siempre, que es una cara bonita y nada más. Quizás ese sea el problema, le dije: "¿para qué tú tienes que ilusionar a esa pobre muchacha?", es una buena muchacha y él es muy abusador. Pero lo peor es que él hiciera esto con la única intención de molestarme, de herirme, de ofenderme.

Nada, que al final se fue y se le quedó el celular, lo que me dejaba 2 opciones: no iba a poder llamarla a ella (ni a mí tampoco) o iba a tener que volver a buscarlo. Pasó lo segundo, cuando vino, ya yo estaba en bata (duermo desnuda, pero en la casa ando en bata) y naturalmente, lo hice entrar y lo usé. La coordinadora de mi comunidad me dijo una vez hace como 12 años que la mujer que no se lo da a un hombre infiel le está abriendo la puerta de la casa de la otra. Mi misión en los próximos días es mantenerlo exprimido.

Pero resulta que yo estoy en una etapa egoísta de mi vida y estoy decidida a ser feliz. Desde el miércoles al sábado fueron días pasables, pero aburridos, el domingo fue uno de los mejores de mi vida, el lunes, terrible, la depresión grandísima y yo no pienso sufrir más. Estoy dispuesta a verlo solo los días que él esté de buen humor, solo los días que él esté en ánimo de besarme, abrazarme, tratarme bien. Estoy dispuesta a verlo solo cuando ande con gente que me caiga bien, solo cuando estar con él sea mejor que lo que yo tenía planeado. Esto se llama ser condicional.... PUES SÍ, YO SOY CONDICIONAL ¿Y QUÉ? me da la gana de relacionarme con los demás con condiciones, mis condiciones.

Tengo 2 días que no sé de él (quién sabe, quizás me botó) pero desde que me llame lo voy a citar para que nos juntemos a hablar y voy a terminar con él. Tengo que ponerlo en palabras, porque si asumo el approach pasivo-agresivo va a parecer una manipulación, o un juego de poder, o un reto... y ese no es el punto. No es presionándolo, es que tengo ya que salirme de esto. Si me resulta y me deja salirme con la mía ésta será la primera vez en mi vida que termino con alguien, espero sobrevivir.

.... y a esperar al español, que llega el 19.

sábado, noviembre 08, 2008

Screw me once, shame on you, screw me twice, shame on me (Eduardo. Capítulo 11)

"Cuando le mentimos a una mujer volvemos a ser el niño desvalido que no tiene asidero en su desamparo" Alvaro Mutis. La nieve del almirante

Pues me he pasado los últimos días llevándome de mi amiga Lucy y cogiéndolo suave con Eduardo. Lo que ella me decía es que no fuera tan exigente, que cogiera las cosas como vinieran, sin presión, que fuera su amiga y le siguiera la corriente ¡qué mal! todo ha resultado tal como yo me esperaba: espantoso.

Ya yo comprendía que lo único peor que un hombre casado es un hombre acabado de separar, y pensaba economizarme esa etapa manteniéndome lejos... pero ¡qué carajo! soy débil y he estado jugando con fuego y manteniendo un contacto más cercano de lo saludable. Llevamos ya varios días hablando diario y haciendo planes juntos. Pero todavía hay algo peor: una persona no disponible emocionalmente, con esto no hay remedio porque no importa si están solteros o casados, si te quieren o no, si tienen mil cosas en común... porque estas personas están jugando juegos y haciendo guerra de poder. No te quieren tener ni demasiado cerca, ni demasiado lejos. No quieren compromisos contigo, pero si tú te buscas otro, te dejan. A mí como que se me olvida que este es el hijo de la gran puta que me dejó sola cuando yo me estaba sacando un tumor de una teta y luego ni llamó para preguntar cómo me fue.

El proceso empezó así: en esta semana yo llamé por casualidad a su hermano, Alejandro, para contestarle una llamada que me había hecho más temprano, y de repente me pasa el teléfono y es Hugo, luego éste me pasa a Eduardo "o sea, que los tres andan juntos y no me avisaron, váyanse a la mierda los tres!" les dije y les tranqué el teléfono. Al rato comienza Eduardo a ponerme mensajes, que tan en mí, que vaya para allá. No puedo, ya tengo compromisos previos, que les vaya bien... que no me dice, que eso soy yo haciendo bulto. Entonces los invité donde íbamos Lucy y yo, a estrenar el apartamento de mi compadre, Nilson, siempre pensando que no iban a ir. Pero fueron, cocinamos, comimos, bebimos, la pasamos bien.

Durante la noche él me hizo una pregunta con respecto a un comentario que yo había hecho antes: yo dije que la mentira siempre vuelve and bites you in the ass. Antes, una de las tres cosas que yo absolutamente no podía soportar era que me hablaran mentiras, luego decidí adoptar una posición más zen: yo te creo lo que sea que tú me digas y quieras que yo crea, y actúo en consecuencia.... y como que el mundo es redondo, el resultado de esto lo vas a pagar tú. Entonces yo le puse este ejemplo hipotético: "si tú, por ejemplo, me dices que te divorciaste y ya saliste de tu casa y resulta ser mentira, no importa, yo te lo creo, pero ten por seguro que quizás cuando yo me vuelva a encontrar a Rossibel tu esposa en la calle le voy a decir: supe que te divorciaste ¡felicidades por salir de esa crápula! a tí no te convenía él. Si todo era mentira ya tú verás el lío en que te metes" (dice mi compadre: ¡qué bueno que el ejemplo era hipotético!). Pero bueno, era explicando mi actitud nueva ante las mentiras.

Al día siguiente me desperté ya mal, pensando este tipo se va a desaparecer de nuevo. Pero no, me llamó en la mañana con otra excusa y me habló de juntarnos en la noche. No lo llamé más, sino que salí con Lucy, pero como íbamos pasando frente a casa de su papá y vimos la camioneta, nos paramos y lo secuestramos. No me tocó en toda la noche, aparentaba estar aburrido, pero al final nos dijo que muchas gracias, realmente lo necesitaba porque estaba down y le daba verguenza llamarnos. Pero fue una buena noche.

Ya el viernes llamó solito, cerca de las 8 de la noche para ver en qué yo estaba. Ahí comenzó la puerca a retorcer el rabo, le contesté pásame a buscar y nos inventamos algo, como a las 9 lo llamé y me dice que la camioneta no prende.... decidí dejar eso así. Cerca de medianoche me llama, que se fueron a pie él y su hermano para el parque, que si yo puedo ir. Han pasado ya 3 horas, pero qué carajo, yo dije que sí. Luego de que me cambio me entero por el hermano de Alaska que también anda Hugo (o como le dice él "esa culebra") y que le cuide a sus hermanos. ¡o sea, que a tí te dio tiempo para llamar a Hugo a tiempo, para llegar al sitio, para empezar a beber y ya están borrachos los tres, y tú me llamas a mí a medianoche! no creo no y además, si Hugo va, yo no voy. Decido no ir, pero por lo menos tengo la cortesía de llamar. Dios no permitió que yo me comunicara y como resultado de esto le hago lo que él me ha hecho tantas veces a mí: lo dejo plantado.

Cerca de las 2 de la madrugada me entran juntos varios mensajes de texto y voz que dónde yo estaba ("ta' bien, ta la luciste", "Lalo del diablo, dónde tú estás?") y mensaje de llamadas perdidas que no entraron. Y suena el teléfono, es Eduardo, peleando muchísimo, dice su hermano que estaba histérico, y yo como no estaba por discutir este tema en ese momento me puse alante y les dije que los llamé como 12 veces a cada uno y los teléfonos de ellos no entraban. De repente se ponen a hablar disparates que acababan de chocar a un argentino (¿no andaban a pie?), etc y vainas de borrachos y yo tranco (luego hablamos, le digo).

Lo cual me dio tiempo para planificar con calma mi estrategia. Cuando volvamos a tocar el tema ya tengo la respuesta perfecta con la que me siento cómoda y reivindicada: "yo estaba llamándolos para decirles que no podía ir, porque ustedes están a pie, si yo cojo un taxi para ir donde ustedes después es un lío para volver, y también llamé a Hugo para ver si él andaba con ustedes y me traía, pero no me pude comunicar y no sabía si él andaba con ustedes, no me dijeron".... y es que la verdad siempre sale. Anoche me habló mentira y se jodió él, porque ellas vuelven y te pasan factura.

Yo, por mi parte siento que la balanza está un poquito más equilibrada. Estos son las dos opciones que estuve sopesando: 1° si voy con este pique que tengo probablemente pase una pésima noche y me arrepienta por más de una semana sintiéndome mal, etc, etc y todo el proceso tradicional. 2° si me quedo, la incomodidad me dura solo por esta noche, y mañana él me va a estar llamando a preguntar por mí y coordinar otra salida donde las condiciones puedan ser más favorables. Estaré esperando el próximo contacto para ver qué me responde cuando yo le dé mi recién diseñada excusa marca Acme.

viernes, noviembre 07, 2008

No creo en los sentimientos

"Podría ser más educado pero el alma sólo entiende de emoción y si hay dios, seguro entiende de emoción." Alejandro Sanz. Si hay Dios

Los sentimientos están sobrevaluados. Toda la psicología contemporánea se basa en ellos. Pareciera ser que son el único referente válido ¿cómo te sientes tú con eso? ¿cuál sientes tú que es tu responsabilidad? ¿qué sientes tú que es lo correcto? Pareciera como si los sentimientos están siendo usados para evadir la responsabilidad personal, la disciplina y la moral. Los animales comen cuando tienen hambre, duermen cuando tienen sueño y cagan cuando tienen ganas... a nosotros no nos luce esa vaina.

Desde que el último primate se convirtió en el primer ser humano y entró la conciencia y la inteligencia a la raza humana, entraron también los sentimientos. Supongo yo que su objetivo es, igual que el reflejo del dolor, servir de termómetro para saber si las cosas andan bien o mal. O sea, que es evidente que los sentimientos existen, pero no podemos pasarnos la vida tomando decisiones en base a ellos. Yo escribo mucho sobre mis sentimientos aquí y es precisamente por eso, porque no me parecen lo suficientemente válidos como para estar molestando a mis amigos hablándoles de eso.

A mí no me molesta el día de San Valentín, pero tener que celebrarlo me parece horripilante. Esa (al igual que otras fiestas) es la excusa perfecta para oir gente plagosa hablando disparates. Detesto el romanticismo, detesto la poesía (hay excepciones), detesto que me regalen flores (habiendo chocolates! creo que las flores solamente se justifican si yo fuera una mujer del primer mundo, tan millonaria que lo tenga todo y no exista nada que yo pudiera posiblemente necesitar o antojarme, entonces el pobre hombre no sepa qué más hacer y me las compre). Detesto las personas que responden a preguntas concretas con alguna cursilería sentimentaloide:

- "Me dejaste y eso me dolió"
- "Las estrellas titilan en el cielo y en el centro estás tú ¿cómo puede la luna dejar de ser luna?"
- "......"

El romanticismo que me gusta es el que se da naturalmente. Los momentos más románticos de mi vida han transcurrido generalmente acompañados de una acera con un pote de romo y sexo clandestino en lugares públicos. Recuerdo una vez que estábamos decidiendo a dónde ir y me dice Eduardo, con su vozarrón y su brusquedad habituales: "oye, nunca me digas que vas a hacer algo porque a mí me gusta, porque la única forma que yo estoy feliz es si estás feliz tú". O recientemente, cuando volvió a aparecer, el primer día me enseñó el truco que tiene su camioneta para prender "por si acaso, algún día, necesitas prenderla" esto denota intención de mantenerme en su vida ¿qué más romántico que eso? para mí no hay velas, música y vino que superen esto.
También disfrutaba mucho las serenatas mis amigos del colegio que tocaban guitarra., porque nos daban la oportunidad perfecta de llenar un chupi con ginebra, jugo de naranja de cartón y vinazo el pirata, sin hielo porque a nadie se le ocurría que el hielo se usa. Después que llegaban a casa de uno, uno se iba con el grupo a seguir dando serenatas y cuando ya amanecía volvíamos para mi casa a desayunar pan con chocolate caliente que mi mamá nos preparaba. Además, las canciones no necesariamente eran románticas ("báñate/aunque sea con un poquito de gas/la peste no la aguanto más/compra jabón que yo te pongo lo demás").
Pero lo peor de todo es la gente que se casa "por amor" El amor es el prerrequisito, la condición sine qua non, en esto estamos todos de acuerdo.... Pero tomar una decisión que altere tu vida basado solamente en un sentimiento!! eso es escandaloso.

O sea tú lo amas, pero está casado con otra persona.
Tú lo amas, pero vive en otro país y no va a venir nunca y tú no vas a irte.
Tú lo amas, pero es un tecato.
Tú lo amas, pero él no te ama a tí.
Tú lo amas, pero es un ladrón o un asesino.
Tú lo amas, pero son incompatibles.

El amor nunca es suficiente.

Cuántas relaciones llenas de amor no llegaron nunca al matrimonio. Lamentablemente ese no es el momento de pensar con el corazón. Respeto mucho más al que piensa con la cabeza, en segundo lugar con el bolsillo, o por lo menos, como decía mi comadre, con el culo. Pero a quién se le ocurre irle a desgraciar la vida a otra persona, casándose con ella solamente por amor? ¿y qué hace lo que tú sientas? ¿a quién le importa? un proyecto de vida en común, con posibles hijos de por medio es algo tan importante que se merece el respeto de que tú le des algo de cabeza antes de emprenderlo con cualquiera.

Sin embargo sí creo en los sentimientos como indicadores de alarma, la primera alerta, el S.O.S. para salir de una relación o una situación que está destruyendo a uno. Luego de descartar los motivos obvios, --cambios de humor hormonales, depresión clínica, malestar por la situación económica, inconformidad con cualesquiera circunstancias que sean externas-- si me siento mal en una relación eso me basta y me sobra para dejarla. Que sea suficiente con yo sentir que ya no quiero más y no hay que dar más explicaciones ni más justificaciones, e' pa' fuera que va!

La literatura y el cine nos han vendido la idea de que si un proceso es largo, doloroso y traumático es porque vale la pena. Que los grandes amores son los que están marcados por la tragedia, que no tenemos derecho a ser felices porque si lo somos estamos viviendo una farsa. Lo que define la grandeza de una relación son los años de malentendidos, maltratos, olla o separación.
O sea que soy muy estricta para basarme en sentimientos a la hora de entrar en algo, pero muy alegre para aceptarlos como buenos y válidos para salir.

martes, noviembre 04, 2008

Tópicos

"No me hizo la menor gracia el comentario. Como diría la comadre Rafaela, perdió una buena oportunidad para quedarse callado" Eliseo Alberto. Caracol Beach

Producto de todas las discusiones producto de borracheras propias y ajenas hace ya algún tiempo definí ciertos parámetros sobre el uso o malgasto de mi tiempo en dichas discusiones. No es que mi tiempo sea tan importante, es que estoy ya prejuiciada contra ciertos temas que desconectan mi cerebro automáticamente.

Mis límites son los siguientes: únicamente hablo de tres cosas, las que afecten 1° mi bolsillo, 2° mi vida emocional o la de mis hijos, 3° mi salud o la de mis hijos. Todo lo demás, lo bloqueo. No es que sea superficial, es que no salgo a la calle a trabajar.

Ya no caigo en ese gancho de estar hablando pendejadas de política o religión en un bar con alguien que no opine igual que yo. Tú no me vas a agarrar matándome con alguien por una discusión dizque de música. Estas discusiones son estériles, me quitan tiempo y cuando termino me siento peor que cuando empecé ¡y yo salgo a divertirme! Hay una criatura de la noche, que no estoy segura si es cubano, pero empieza regado por todas partes y siempre termina en el bar de Odalis, igual que yo.... parece increíble que este tipo se ha metido en controversia prácticamente con todos los hombres con que yo he ido a ese bar ¡por temas de historia! me los secuestra por horas, los gritos se oyen hasta la calle.... sería un digno rival de Simón.

Hay personas con las que evitaré los temas de religión, con otros (casi siempre mujeres) los temas de crianza de los hijos y con algunos otros, todos los temas, todo lo que no sea saludar y comentar el clima, para evitar someterme a la tortura y autoflagelación de una cátedra universitaria seguida de un juicio sumario y posterior ejecución y condena a cadena perpetua de ostracismo social (me refiero principalmente a un joven organizador de eventos y su gran amigo el experto en jazz).

Sin embargo, no tengo que ver para pasarme la noche hablando de sexo y relaciones, porque producto de ese intercambio que yo tenga contigo hoy, aprendo algo y eso influye en las decisiones sobre mi propia vida que yo tomo mañana. Hablaré de cualquier tema de común interés con quien opine lo mismo que yo (o diferente) si es capaz de exponerlo de forma madura y no se lo coge demasiado en serio, y esto es porque este tipo de tópicos no tratan de lo que tratan, son parte de un proceso de conocer a otra persona mejor. Y esto puede influir mi vida emocional.

Por eso es que tus opiniones sobre política no me importan, tus opiniones sobre pelota no me importan, tus opiniones sobre religión no me importan y tus opiniones sobre mí no me importan. Yo no salgo a la calle a sufrir, eso lo sé hacer solita en mi casa, y aún así opto por no hacerlo. La mayoría de la gente que trata de provocarme diciéndome calificativos o retándome se topa con una gran pared de hielo, porque a todo digo que sí y a todos los retos que no.

Tú eres un cuero: sí,
eres una malagradecida: sí,
eres una inconsciente: si tú lo dices....
"a que tú no haces....": a que no
Punto.

¡Ah! y si me acusas de algo ilegal (drogas, líos de dinero) es más fácil todavía: te mando atrás a mi abogado Guido (que para mí es el mejor del mundo) o llamo a la fiscal de violencia de género y ahí cuadraste.

Cuando oigo la sinfonía de plañideros sentados en el valle de lágrimas quejarse, quejarse, quejarse y quejarse de que el gobierno, de que las calles, de la actitud de los cantantes, del dinero o la vida sexual de artistas.... mi cerebro los apaga, lo más seguro abandone el grupo y los deje con la palabra en la boca. La vida es demasiado corta para ser pequeña. Ofréceme algo que valga la pena, que me aporte, que me vuelva mejor, más culta, más saludable o más rica, y me tendrás a tu lado. Propón soluciones, no problemas, genera ideas. Si no, "dámele ahí a delete".

domingo, noviembre 02, 2008

Otro paso más pa' lante... (Eduardo. Capítulo 10)

"Look, everything you have done up until now has landed you right here, in a place where your mind, spirit and body are unhappy. More than unhappy, they (You) are HUNGRY, STARVING for new food that will create positive changes in your attitudes and actions." Emerald. The other woman

Anoche estuvo aquí el español, Leo, y no pudo ser mejor. Y mira, que anoche me robaron la cartera, pero estar con él me hizo olvidar de todo. Generalmente me tomo mi tiempo para contar las cosas que me pasan, y es porque necesito asimilar las cosas, ver qué es importante, qué no lo es y de cuáles cosas tengo algo que aprender y alguna conclusión que sacar. Pero en este caso no es necesario esperar más, ya yo sé qué aprendí.

Primero, que no se me olvide nunca que yo tengo que aspirar a solamente hacerme acompañar de personas alrededor de las cuales yo pueda ser yo misma. No tengo palabras para describir la paz que ese muchacho me trae. Es la persona más dulce y más fácil de tratar, es sexy, apasionado, independiente, easy-going, se me olvida que es extranjero, que es prácticamente un desconocido, no estoy tratando de ser quien no soy (claro, ese tampoco es mi fuerte), no estoy tratando de impresionar, no tengo que tener autocensura, sencillamente soy yo misma y me siento completamente aceptada.

Segundo, que no se me olvide a mí que yo estoy cortada para ser feliz. El domingo pasado yo estaba hablando con mi mamá por teléfono y ella me decía que me acuerde que cuando ella se divorció le dio una depresión terrible, entonces ella zarpó directo y en vivo para donde un psicólogo-psiquiatra que la jartó de antidepresivos por varias veces hasta que se puso bien. JAMÁS EN MI VIDA HE VUELTO A VER A MI MAMÁ TRISTE. Eso no existe, ella no se deprime nunca, no se pone triste nunca. Yo crecí en una casa donde no había personas infelices. Esta idea me viene a la mente producto de que me doy cuenta que en estos últimos años me he estado rodeando de gente que se viven quejando y siempre son las víctimas de alguien más, de sus madres, de los amigos, de los enemigos, del perro... y me refiero a Adrian, mi último esposo y Eduardo, mi último tormento. Y esto se debe a que aprendieron esto, a quejarse y echar la culpa. Pero yo no, no me puedo dejar arrastrar a esta sinfonía de plañideros. Este no es mi estilo, esto no es lo que yo estoy cortada para ser. Yo tengo en mi background todo para ser feliz. Yo no tengo excusas, yo no aprendí esto, no crecí con esto, no he visto negatividad nunca en mi hogar y no me merezco pasar una semana como la que acabo de pasar, de dolor, sufrimiento y desasosiego. Yo no me merezco pasar 4 días de desolación por una tarde de pseudo-felicidad. Sencillamente la matemática no me cuadra. Punto y se acabó.

Y con esto viene el tercer punto: retornar a la posición anterior. Si yo le vuelvo a hablar a Eduardo, lo bautizaremos Harry Potter, porque es mago. No puede ser que después de pasar una noche con él, los siguientes 4 días fueras de depresión y la única forma de sacarme de la casa fuera arrastrada, casi a palos (y por hacerlo le agradezco a Lucy, y a Luisa). Esa noche me sentía como la canción de los enemigos íntimos: "dormir contigo es estar solo dos veces, es la soledad al cuadrado". Fíjate tú que jamás he vuelto a saber de ese mojón y su papá me llamó ayer para ver si yo sé dónde ha estado durmiendo toda la semana (con su esposa, supongo!).

Pero esta vez es más fácil, solo me tomó una semana olvidarme. Cada vez nos hacemos más fuertes. Cada una es mejor que la anterior.

O sea, Leo es "azafato" no me ve más que una vez al mes, ni siquiera hablamos mucho, y vive en un avión y me trae paz, me inspira confianza. Es que en mi mente no existen las dudas con respecto a quién es él tanto alante de mí como cuando yo no lo estoy viendo. Para mí es verdad cuando él dice que está soltero, cuando dice que tenía tiempo sin acostarse con una mujer, cuando dice que vive solo ¡y vive en otro continente!. Y sin embargo, Eduardo, durmiendo en su casa, con su esposa, la cual es casi seguro que no se lo da, siempre me genera dudas, preocupación e inseguridad. Y es a esto que me refiero cuando digo que no creo en la fidelidad. Porque esta solo existe en la mente de uno. En mi mente, yo confío en Leo antes que en Eduardo y siempre va a ser así. Y es a esto a lo que yo tengo que aspirar, a ser feliz de nuevo, a ser feliz siempre, a sentirme bien cuando el protagonista de turno no esté presente, a andar con gente en la que yo confío.

Cuando tú veas que se me desamuebla el cerebro de nuevo, hazme el favor de avisármelo. Recuérdame que no me está permitido sufrir por minucias. Oblígame a recapacitar. Para mí, ya no más dolor innecesario. Eso se acabó. No permitas por favor que se me olvide.