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miércoles, diciembre 30, 2009

Coronilla


Claro, yo no me podía ir en blanco este diciembre.

El 21 tuve el cumpleaños más feliz que recuerdo, desde el día anterior hasta el siguiente... y de hecho el único cumpleaños seco de mi vida (¡gracias, Neikeru san!). La Navidad ni se diga, el bonche duró hasta las 8 de la mañana del día siguiente. Y tanta felicidad iba a haber que pagarla ¿cierto?

Me acaban de informar que el contrato de trabajo del Duke se recortó en un año y pico. En otras palabras, que cuando él viaje a Argentina en febrero, como todos los años, a coger sus vacaciones, como todos los años y a hacer el Tour de la Patagonia, se lleva su mudanza.

O sea ¡Extra, extra! ¡Noticia de último minuto para coronar el año! El sueño termina oficialmente la primera semana de Febrero, a seis meses justos de haber empezado.

Y esta es la corona de flores, de las que se usan en los funerales....

Las palabras sobran.

martes, diciembre 29, 2009

A crappy christmas

"Me apena la vanidad de los hombres, esa loca vanidad que les lleva a preguntarse qué puede haber peor que lo ya vivido, sin percatarse de que tal pregunta es una bofetada en el rostro de la diosa Fortuna y ésta castiga las afrentas de forma despiadada".
José Manuel Fajardo. El converso


La otra noche no podía dormir. Daba vueltas y vueltas en la cama, más de dos horas en eso y nada, me imagino que el pobre Duke estaría histérico conmigo moviéndome, hablándole y despertándolo a cada rato. Me sentía triste, preocupada y estresada, y lo peor es que no tenía idea de por qué.

Entonces caí.

Luego de pasar la resaca del 24 y la mejor parte del 25 durmiendo mi yo consciente por fin decidió retornar a la superficie y acordarse de una de las tantas eventualidades del día anterior.

Resulta que en la tarde del 24, durante los preparativos para la nochebuena hicimos una parada técnica en casa de Duke a dejar un asunto congelando, mientras recogíamos toda la bebida del mundo para llevar y nos tomábamos nuestro respectivo trago de whisky. Entonces oímos todas las explosiones, duraron menos de 3 segundos, pero retumbaron. Naturalmente, yo pensé que alguien andaba por ahí jodiendo con fuegos artificiales ilegales (que este año están prohibidos) y le explotaron encima, porque fue un estruendo del otro mundo.

A mí no me pasaría por la cabeza asomarme al balcón o a la ventana si oigo explosiones, pero ya tú sabes que los hombres nada que ver, no se pierden una. Cuando él llega al balcón ve un Ford Focus negro pasar rápido en dirección Sur-Norte y oye: "¡socorro!"... y sale volando por la puerta, vuela tres pisos hasta la primera, cruza volando el parqueo y sale a la calle volando también seguido a pocos pasos por otro vecino del mismo edificio que oyó lo mismo. Then it gets gruesome.

Encuentra un vehículo que venía en dirección sur parado a punto de entrar al parqueo del edificio del frente con el chofer cosido a balazos (obviamente arma automática, calibre grande), un revólver tirado adentro (esos deben haber sido los 2 primeros tiros aislados que sonaron) y la mujer con la pierna colgando. Como llega antes que todo el mundo la ayuda a acomodarse, ella ya había salido y se estaba agarrando el pie roto. Ella empieza inmediatamente a darle todos los datos: "Mi nombre es Madelin Bernard (no tiene sentido proteger su identidad, puesto que ya todo el país se lo sabe), llama a mi mamá" y le da el número, "llama a mi padrastro" y le da el número, "llama a mi médico", lo mismo. Duke muy desesperado comienza a marcar los números como un loco, pero no aparecían ninguno. Cuando por fin lo cogió el doctor y él le dice lo que pasa, este hijo de la gran puta contesta "yo no conozco a nadie" y le tranca. O sea, ¡¡SU MÉDICO!!

Mientras tanto el otro vecino nos hizo señas a las que nos quedamos asomadas que llamáramos una ambulancia mientras todos los vecinos de la torre donde vivía el tipo se quedaban como mojones mirando y sin hacer nada. Yo llamé a la policía, a la ambulancia y al médico legista.... a todo el mundo. Y luego bajé, pero sin asomarme para allá (a mí no me gusta ver ni una uña enterrada). Tan pronto comenzó a llenarse de gente Duke se alejó muy discretamente para evitar pasarse la nochebuena en el Palacio de la Policía contestando preguntas.

Entonces volvimos a subir. Con la parte que vino después yo no quedé muy conforme. Desde el balcón nos quedamos viendo el movimiento de gente, policías, ambulancias, la calle acordonada... y dos niñas en el balcón del cuarto piso, una como de 6 años y una como de 12 que gritaba desesperadamente, compulsivamente, insistentemente: "¿CÓMO ESTÁ MI PAPÁ? ¿CÓMO ESTÁ MI PAPÁ?". En esto pasó más de 20 minutos. Y nadie le contestaba. Yo tenía ganas de decirle: relleno como un pavo, con más hoyos que un colador, pero no pude porque para estas alturas ya yo estaba llorando.

O sea. Es media tarde del 24 de diciembre. Esta gente está esperando al hombre en la puerta de su casa para darle su regalo de navidad alante de toda la familia. ¡Qué bello! ¡Qué delicado! Yo nunca quisiera estar en la posición de estas niñas. Me imagino la ilusión con que esperaban su navidad ¡esto no estaba en los planes!

Te cuento que si yo fuera Madelin, la primera decisión ejecutiva de mi vida de viuda sería cancelar al patán del médico y rodearme de gente dispuesta a darme una mano. Buena falta que me va a hacer.

Y hablando de regalos, me recuerdo de otro caso de una amiguita mía, Dolfi. Hace 5 años el ex, jarto de drogas, la estaba esperando a la salida del trabajo y le entró a machetazos cortándole las dos manos. La historia se hizo famosa porque se las reimplantaron con éxito (esto es discutible, todavía está en rehabilitación) y el tipo está cogiéndolo variado, 20 años en Najayo. Esto sucedió el 25 de Noviembre, día internacional de la No Violencia Contra la Mujer.... ¿y ya dije que también ese día ella cumple años?

Coño ¡y yo que me quejaba de los malditos cumpleaños y diciembres míos! (como dice en la cita de arriba, déjame yo callarme y no ofender a la diosa Fortuna!).

Para todos los que hemos tenido el privilegio de nunca haber tenido que vivir un cumpleaños o una navidad como éstos, que Dios nos siga bendiciendo y nos mande un excelentísimo año 2010.

viernes, diciembre 04, 2009

Too much of a good thing

El tanto sexo me ha impedido trabajar, dormir, comer, salir y terminar de escribir Especial 2 toda esta semana. Awesome.

Seguro, el Duke confía en mí, y yo confío en él.... pero cada vez que nos acostamos me deja aquéllo completamente inutilizable, y yo lo dejo a él absolutamente inservible.... tú sabes, por si las moscas! Un@ solo tiene que saber jugar la mano que le tocó.

Nada, tendré que ponerme las pilas ya (o quitármelas un poco), para completar todas mis cosas pendientes.