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sábado, marzo 07, 2009

Si pido otra cerveza más...

¡QUÉ MALDITA RESACA! Ya me comí una de las resoluciones de año nuevo ¡qué mal!

El primer día de mi fin de semana, o sea, el miércoles, empezó regularcito. Primero me invitaron a la inauguración de 3 actividades culturales, donde yo pensaba que lógicamente me iba a beber un par de copas de vino y luego directo para mi casita. Craso error. Cuando salí de la primera, que era en Bella Vista y cogí para la Zona ya yo llevaba un par de vinos y de whiskies abajo. Pero nada, hasta que el cuerpo aguante. Entonces bajamos al Museo de las Casas Reales, donde había una degustación de unos vodkas de colores, que saben a jugo y tienen un 20% de alcohol. Esta es la parte donde se me olvida todo.

Parece que los dos amigos míos y yo bajamos al bar de Yumilka en el parque Duarte, llegó un momento en que ellos vieron la cerveza que yo me estaba bebiendo pero no me vieron a mí, parece que yo fui a parar de alguna manera a Segafredo (yo no recuerdo que ya a esa hora yo pudiera caminar) donde conocí a un tipo que me gusta hace tiempo. Obviamente no puedo revelar su nombre pero sí puedo decir que es el hijo de una ex-vicepresidenta. No tengo idea de quién me lo presentó.

De ahí yo llamé a mis amigos y ellos vinieron y luego nos fuimos los tres para el bar de Orisell. De ahí no me acuerdo de nada. No sé lo que hice y no sé a dónde fuimos el hijo de la VP y yo. Sólo sé que él dejó al chofer en algún momento de la madrugada en alguna parte de la Zona Colonial para que se fuera para su casa en Los Alcarrizos (¡qué abusador!), que fue él quien me trajo a mi casa y que en la mañana siguiente me llamó para decirme que le gusté mucho y la pasó muy bien conmigo. De paso boté también el celular.

La historia del celular es interesante. Lo último que yo supe de él es que cuando yo venía subiendo la escalera de mi edificio yo venía anotando el número de Junior, luego saqué todo de la cartera porque no encontraba mi llave y después que entré a mi casa no encontré el celular (qué mal, porque mi hijo me lo dejó en herencia hace solo 3 semanas). Pues me jarté de llamarme, buscar, rebuscar y me acosté a dormir. Pues resulta que a media mañana del jueves me levanto yo gruñendo por esa misma vaina y vuelvo a buscar no demasiado pero un poco más sobria. El punto es que el celular apareció abajo del técnico que arregla la lavadora y como yo me puse tan contenta le dí un beso y un abrazo y le dije: ¿quieres una cerveza? Cuando se acabó la que yo tenía ahí, él compró las otras 4. En un momento le dije que no me gustaba el bigotico, que se ve mucho más bello sin él y no me dí cuenta cuando entró al baño y se lo cortó con una tijerita. Más adelante pidió una afeitadora y se lo quitó (tampoco supe cuándo). Al final acabé besándolo y creo que no hicimos más nada... y tengo que confesar que me encantó, es alto, atlético y huele bien.

Como a mediodía él se fue y yo me acosté a dormir con un jumo peor que la noche anterior. En la tarde me levanté igualita y tengo pruebas para demostrarlo: llamé a mi ex-suegra, mi ex-cuñado, mi primer ex-esposo (a EEUU), mi pareja de tesis, una amiga de la uni que tenía años sin ver y a la hermana del mensajerito de mi mamá. Lo mejor es que me comprometí el viernes como con 4 personas.

En la noche, como a las 9 yo estaba completamente dormida y me llama el tipo que me gusta, Marino, para que vaya a Segafredo y me junte con él. Yo, ni tonta ni perezosa salté de la cama y me fui. Solo cuando estaba a mitad de camino me dí cuenta del error que había cometido: yo estaba cansada, borracha y con frío y luego me dí cuenta por qué: no había comido nada sólido desde el día anterior ¡claro, así nunca se me iba a pasar la borrachera! Llegué y comprobé con gran decepción que cada vez que veo a Marino me gusta menos, a pesar de lo bueno que está: es una persona negativa, se queja mucho, juzga mucho, critica mucho y condena mucho; no se ríe y no sonríe; no ve ningún motivo por el cual tratar a una mujer como una reina y para colmo sale diario. Recuerdo una vez que dijo que Corripio es una basura --solo porque es millonario. También priva en controlador (¿por qué yo me encuentro tantos hombres que quieren retarme?) Me preguntó con cuántos hombres me había acostado en las dos semanas y media que llevábamos sin vernos. Naturalmente le contesté que perdí la cuenta. No tomé una gota de alcohol (ni falta que me hacía) y además me estaba congelando, había un frío que pelaba. Al rato le dije: no aguanto, me voy. Me dijo: ¿y tú no viniste a verme? Le contesté: "sí, y ya te vi, luego hablamos".

Pero no me fui. Bajé al parque Duarte, donde encontré instantáneamente calor y buena acogida, había un amigo con un jacket y dos hermanas. La compañía lo es todo, ahí duré como 2 horas más. Y además estaban los amigos míos de la noche anterior con lo que aproveché para averiguar los cuentos sobre mí. Como siempre, muchos hombres que besar, me piropearon mucho la faldita y la resaca jamás se me ha vuelto a quitar. No pude salir el viernes, ni coger llamadas, ni trabajar, ni nada.

Nada, son gajes del oficio.

3 comentarios:

  1. Jajaj.....ta bueno lo del técnico. Se ve que eres una "equal opportunity employer". Pero por Dios Kiara!! Tú eres una mujer muy veterana para estar tomando dizque vodkas de colores....esos traguitos tipo arcoiris son los que matan a uno de una resaca. Pero na, un gustazo un trancazo como dicen. Cuidese!!

    "Christian"

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  2. PARA SER TRATADA COMO REYNA SOLO TIENES QUE COMPORTATE COMO TAL Y VERAS,COMO OBTENDRAS UN REYNO CON TODO Y PRINCIPE.

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  3. Sí, exacto. Lo que tengo es que no bajarme del trono y no juntarme con chopos.

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¿y cómo lo ve usted que tiene lentes, doctor?