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viernes, mayo 29, 2009

Getting back my 'mojo'

It's Raining Men! Hallelujah! - It's Raining Men! Amen!
I'm gonna go out to run and let myself get absolutely soaking wet!
The weather girls



Ayer decidí por fin salirme del marasmo en que estoy metida y dar los pasos necesarios para reactivar mi precarísima vida sexual.

Paso uno. José. Ingeniero. Amiguito mío del Domínico, cuando teníamos 12 años. Varios años más tarde, para los tiempos de Café Atlántico, nos pasamos un tiempo saliendo. A pesar de que yo siempre me metía en su casa de madrugada, borrachos los dos y no exactamente con toda la ropa puesta, nunca llegó a pasar nada demasiado interesante. Ese fue el tiempo en que me enteré que yo siempre le había gustado desde chiquita (¡haberlo dicho antes!), pero que él nunca me lo había dicho porque consideraba que yo estaba out of his league.

Ya cuando me lo volví a encontrar, en los tiempos de mi segundo matrimonio, existía el internet. Intercambiamos datos y reanudamos el contacto. Él me cuenta que nos acostamos dos veces. Yo recuerdo sólo una. Él me dice que yo dije que él me había arruinado la vida sexual, porque me subió los estándares. Esto es más o menos lo que yo recuerdo: él era tierno, sensible, cariñoso, caliente. Un hombre macho, masculino con testosterona, con voz de hombre, con manos de hombre y la experiencia era excitante de principio a fin. Este tipo me subía la temperatura, pero era como si habláramos 2 idiomas diferentes. Hace un par de años me lo encontré un poco superficial, sintonizado en una emisora diferente a la mía (casi 30 años y soltero todavía, yo casada y con 3 muchachos) y no entendía la mitad de los chistes que hacía. No nos comunicábamos.

Ayer pasé a verlo. Hace un par de meses tuvo un accidente que rompió el carro como en 1,000 pedacitos y le cambió la perspectiva de la vida. ¿El problema? ninguno ya. Es perfecto y cuando le dije que estoy falta de ripio se puso a la orden muy amablemente él.

Pero lo dejé ahí y seguí para la zona, a la próxima parada de mi itinerario.

Paso dos. David. Ingeniero. Hace como un año mi amiga Lucy y yo fuimos a la inaugración de un salón de eventos donde las anfitrionas tenían unos vestidos ridiculísimos de España del siglo 16, como si fueran para la boda de un rey, con cretonas y de todo. En aquel evento conocimos a dos amigos con los que nos pasamos una noche muy entretenida hablando. A la hora de irnos por algún motivo que no me acuerdo teníamos un corre corre y terminó Lucy diciéndole a uno de ellos su número desde la calle para que nos contactaran. Nunca más supimos de ellos. Ellos se lo pierden.

Pues ayer vi a uno de ellos, cuando cruzamos miradas no pudimos despegar más la vista. Me gustó, porque tiene una mirada intensa y una sexualidad como muy absorbente. En fin que no nos despegamos más en toda la noche. Me dijo que quedó prendado de mí, que quiere que yo lo deje entrar en mi vida, que está fascinado conmigo, que él había pensado mucho en mí en este año y que cada vez que veía el número de teléfono de Lucy se preguntaba ¿de quién será este número? (¡animal!).

Pero no existen caballeros de brillante armadura ni príncipes azules ¿el problema? cuando estábamos en Cacibajagua --un lugar al que yo le dije específicamente que no tenía planes previos de ir, a menos que él fuera— él se desapareció. Parecen vainas mías ¿verdad? pero todo sucede por algo. Su acto de desaparición me dejó la puerta abierta al tercer paso.

Paso tres. Alvaro. No es ingeniero. Cuando yo tenía 4 años conocí a dos galanes de 6 y 5 años: él y su hermanito. Mi mamá y su mamá son amigas.

En el 90 Ángela --mi mejor amiga-- vivía en mi casa eran un hábito las conversaciones kilométricas a tres voces. El objetivo de él era Ángela y yo maipiolaba. Él era uno de los dos contendientes en una carrera que al final ganó Gleider, mi mejor amigo (quizás porque Gleider visitaba, mientras Álvaro confiaba exclusivamente en sus habilidades orales). Recuerdo que él nos ganaba todas las guerras de poder, y generalmente dejaba a Ángela sintiéndose como un trapo. Desde aquel momento yo decidí llegar a ser más grande que el maestro. Todos los fundamentos de la persona fuerte y que no se deja joder que yo soy, Manipulación 101, se los debo a él.

Anoche lo ví por primera vez como en 20 años. Está buenísimo, pero cuando tenía cabello se veía mucho mejor. Él es uno de los pocos que trabaja en la misma área que yo y empezó con su prepotencia habitual a decir dulzuras como esta: “ese cliente tú lo tienes porque yo quiero” y la variante personal: "¿tú me vas a decir a mí que ahora mismo tú no quieres que nos vayamos para una cabaña?" (no, si quisiera ya te lo hubiera hecho saber), “los dos maridos tuyos han sido una mierda”(oh, sí, ponte a llevarte de mi mamá). En fin, que varios tragos más tarde estaba: “tú si estás bella”, “tu pelo si está bello”, “yo nunca me imaginé que cuando nos volviéramos a encontrar iba a haber esta química”, “esto estaba destinado a pasar”, “esto ha sido escatológico”, “yo estoy anonadado” y todas esas baboserías que dicen los borrachos.

Pero sí me contó algo interesante y es que luego que todo aquél expediente del 90 había pasado, él se quedó pensando “coño, pero yo si soy animal, perdí mi oportunidad, I was going for the wrong friend”. Jajajajajaja!!! La verdad que él siempre me gustó. ¿El problema? CASADO con ‘C’ mayúscula. Según me cuenta mi mamá, con una muchacha con mi pelo, mi cuerpo y mi color, pero mucho más bella.

Ya estoy encaminada, pero también obtuve otras ganancias: dos galletas sin mano que me dieron. Dos amigas mías me dijeron un par de cosas que yo tenía que oír y me pusieron en mi sitio.

La primera fue Vanessa, me contó que ella conoció a Eduardo, él le pidió el teléfono, acordaron juntarse una vez y ella lo dejó plantado…. y luego agrega: ¿pero cómo es que tú te metiste con ese campesino? ¡jajajjaja, mierda, qué fuerte!

Y hoy por fin pude ver a la long missing Lucy en una actividad en común, y cuando estábamos poniéndonos al día me dice que me deje de estar de ridícula con Paco, que no me rebaje, que era él quien estaba por mí, que lo mantenga así. Otra galleta, pero buena falta que me hacían.

3 comentarios:

  1. Se te olvidó decir que GLEIDER ES UN MONTRO... Y QUE ESE ES EL AMOR DE SU VIDA! :p

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  2. Y algo que se me olvidó decir: que Gleider es un montro... y que Ángela es el amor de su vida!

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¿y cómo lo ve usted que tiene lentes, doctor?